Argentina Federal: La Rioja, tierra de chaya y aceitunas

La provincia cuyana considerada como una de las más secas y áridas del país, despliega ante los ojos del visitante atento una belleza exótica, plagada de dunas, tierra colorada y formaciones rocosas largamente erosionadas por el paso de los siglos.

Hablar de La Rioja, es sinónimo de hablar de Chaya, una fiesta popular de orígenes ancestrales. La tradición oral relata que al llegar los primeros colonizadores españoles a la región presenciaron una particular celebración de agua y danza con la que el pueblo Diaguita festejaba la finalización de la cosecha. Con el correr del tiempo y producto del mismo mestizaje la fiesta fue mutando, quedando ligada al carnaval, fecha en la que pueblo riojano sale a las calles a chayar.

A diferencia de otras celebraciones de carnaval, la provincia se caracteriza por mantener viva la tradición de jugar con agua (líquido sagrado que los diaguitas apreciaban por su escasez en la zona) harina, albahaca y vino, (incorporaciones que se realizaron con el paso de los años).

Debido a la aridez de su tierra, las aceitunas y el vino torrontés se convirtieron en ingredientes indispensables de su gastronomía, dónde son típicos los guisos bovinos y ovinos sazonados con vinos de Famatina. Lo agreste de su paisaje no solo influye en la cocina de la región, sino que condiciona la vida y cultura del pueblo riojano en casi todos los aspectos, llegando a extenderse a sus mitos populares dónde personaje como el mikilo, el pata i’ lana, y leyendas como el «angelito milagroso», «laguna Brava» y la «emboscada del desierto, Talampaya» se transmiten de generación en generación, envolviendo de misterio a la geografía local.

Lugares como el Parque Nacional Talampaya, Laguna Brava, Mina Mejicana, La quebrada de los Cóndores, el Parque geológico de Sanagasta son lugares de paso obligado. Los corredores del Bermejo, La Costa, y la Ruta 40 son algunos de los circuitos turísticos que invitan al viajero a deslumbrarse en los paisajes riojanos y sumergirse en el rumor de una cultura milenaria prácticamente extinta, que se hace presente en el susurro del Zonda.

error: Este artículo pertenece al sitio _ww.elfamaillense.com.ar