Dra Medina Maria Esther
Por qué el control médico es clave para una infancia saludable
El seguimiento médico desde los primeros meses de vida permite acompañar el crecimiento y desarrollo del niño, detectar a tiempo posibles problemas y reforzar hábitos saludables en la familia.
El control médico, especialmente en la infancia, es una de las herramientas centrales de la medicina familiar. La Dra. María Esther Medina explica que durante los primeros dos años de vida el seguimiento es mensual y se denomina “control del niño sano”, una etapa clave para evaluar de manera integral la salud del niño.
En estos controles se realiza el seguimiento del crecimiento, que incluye la evaluación del peso, la talla, el perímetro cefálico y el índice de masa corporal (IMC), además del control del desarrollo, observando las pautas madurativas que el niño va adquiriendo de acuerdo a su edad. También se verifica el esquema de vacunación y se acompaña a la familia en la alimentación gradual, adaptada a cada etapa.
A partir de los dos años, el control médico pasa a ser una vez por año, manteniendo siempre el enfoque preventivo. Este seguimiento permite detectar de forma temprana posibles alteraciones y promover hábitos saludables que impactan en el bienestar a largo plazo. La consulta periódica es una oportunidad para cuidar la salud desde el inicio y acompañar el crecimiento de manera segura y responsable.


