Policiales
Ex empleado usó una pinza y golpeó al personal de una distribuidora en un intento de robo

Intervino la Unidad de Robos y Hurtos II del Ministerio Fiscal. Prisión preventiva por dos meses para el hombre de 25 años. Captado en imágenes. El damnificado tuvo que ser hospitalizado.
El pasado viernes 3 de julio, a 24 horas de un violento hecho, la Unidad Especializada de Robos y Hurtos II del Ministerio Fiscal (MPF) imputó a un ex empleado (25) de una distribuidora. “Se trató de un hecho sumamente grave dado que el acusado no tuvo reparo alguno en hacerse presente en su antiguo lugar de trabajo, ingresar en horario laboral sin autorización y dirigirse puntualmente a la oficina de contabilidad. Allí sin mediar palabras (como se aprecia en las filmaciones) golpeó cinco veces a la víctima en la cara con una pinza pico loro dejándolo casi inconsciente y tirado en el suelo. No tuvo posibilidad real de defenderse ni tampoco de anticipar dicho ataque por lo que actuó con un total desprecio de la vida ajena y, además, para asegurar la comisión del hecho rompió el celular y la computadora de la empresa”, describió el auxiliar de fiscal, Ignacio Martucci, quien participó en representación de la titular de la Fiscalía, Susana Cordisco. El ilícito, ocurrido el jueves 2, fue calificado como robo agravado por ser cometido con arma en grado de tentativa. Como último punto, Martucci requirió la prisión preventiva por cuatro meses por los riesgos procesales de fuga y de entorpecimiento. En tanto, la víctima dijo: “Nunca me pasó nada en mi trabajo porque siempre mantengo las precauciones. Casi me mata”.

Finalmente, la jueza actuante valoró el conocimiento previo que tuvo el imputado del lugar y la agresión violenta con una herramienta por lo que decidió otorgar la medida de coerción más gravosa pero por dos meses.
La acusación
El jueves 2 de julio del corriente año, siendo las 09:40 horas aproximadamente, el acusado ingresó sin autorización a las oficinas de la empresa, ubicadas en calle Congreso al 500 de esta ciudad capital. Una vez en el interior, accedió a la oficina en la que estaba cumpliendo sus funciones el empleado, quien se encontraba de espaldas a la puerta, realizando el parte diario de caja y contando dinero. En esa circunstancia, el atacante, sin mediar palabra alguna, lo sorprendió y le propinó aproximadamente cinco golpes en el rostro con una llave tipo pico loro mientras le ordenaba que se arrojara al suelo y se ocultara debajo del escritorio. Acto seguido, aprovechando que la víctima se encontraba tendida en el piso, tomó la suma de $1.600.000 en efectivo, que se encontraban en la mesa de la oficina. Inmediatamente intentó retirarse del edificio, sin embargo, no pudo lograr su cometido, por circunstancias ajenas a su voluntad, debido a que fue interceptado y reducido por empleados de la empresa en el hall del acceso, quienes lo retuvieron hasta la llegada del personal policial. Asimismo, como consecuencia de los golpes recibidos, el damnificado sufrió la fractura de su nariz, rotura de una pieza dentaria y traumatismos en la zona ocular, por lo cual debió ser hospitalizado.

