Policiales
Un famaillense por el mundo


Rene Torres se encuentra inmerso en una nueva aventura, esta vez recorriendo el continente Asiático. Hoy compartimos su paso por Delhi, la puerta de entrada a la mítica India.
El viajero famaillense se encuentra ahora en una nueva travesía, está vez abocado a conocer la legendaria India en un viaje que supone más que retos logísticos sino también culturales.


Desde su explosión de colores, calles caóticas, imponentes monumentos, templos, mercadillos y comida callejera Rene nos comparte un poco de su bitácora de viaje: una primera noche caótica, un choque cultural impactante. De noche y a los ojos de un foráneo con 24 horas de viaje encima, Delhi no ofrece una versión idílica pero si promete encantar a ojos de buen viajero.

Con los recaudos necesarios (elementos de higiene) y un guía local Delhi enseña otra cara, una que refleja la multiculturalidad de un pueblo con inmensas dicotomias.
Delhi, India
Hoy fue un día donde la ciudad ya se nos hizo más amiga que en nuestra primera impresión, uno entiende como vive esta gente y porque lo hace así cuando conversa con lugareños, es por eso que si bien nuestro día fue con guía, este guía fue elegido por ser local, por pertenecer a este país, a esta ciudad y a una casta india.
Es así como uno puede entender que si bien él renunció a su casta para casarse con una argentina, existe todavía en este país la costumbre de casarse cuando el padre de la novia negocia con el padre del novio para encuentros y tratos económicos, con el fin de que su casta no pierda prestigio ante la mirada de la sociedad. Sucedió siglos atrás, y aún sucede con menor medida.
A su vez hoy hubo lugares que en Delhi están cerrados para la visita al público hasta el día 26/01, ya que se esperan reuniones muy importantes a nivel país y como es un país independizado de Pakistán 🇵🇰 ,el gobierno teme por la seguridad de su pueblo y es por ello que hoy sucedió algo que jamás había vivido.Sentí primero un avión sobrevolar muy cerca nuestro, la contaminación del cielo de Delhi no dejaba ver mucho por donde éste pasaba pero mis oídos me decían que eran muy cerca, luego pasaron tres y por último eran 6 los aviones que sobrevolaban el cielo para proteger de posibles ataques. Si esto suena así de feo, no quiero imaginar lo que hoy debe ser Gaza.










Delhi ha sido intensa como nunca lo imaginé, pero nuestra puerta de entrada a la India 🇮🇳. Aún hay mucho que vivir, mucho que contar.
Esto fue un poco lo que sentí al llegar de noche, pero hoy de día tener un guía Indio y aprender acerca de su cultura, de su forma de pensar y de su forma de vivir, llegas a entender y hasta la queres a la ciudad así, caótica y hermosa, una mezcla de sentimientos inexplicable donde la amas y la odias minuto a minuto.
India no se explica, se siente y se vive. Es una cita emocionante con lo inesperado. India 🇮🇳, mi viaje al alma del mundo.
















