Los Que Ayudan
La cocina comunitaria “Juntas podemos” de Rumi Punco, recibió equipamiento y alimentos para sostener su labor social

La institución brinda asistencia alimentaria a más de una treintena de familias vulnerables que viven en el límite sur de la provincia. En un acto de reparación comunitaria, el Ministerio Fiscal hizo entrega de elementos de cocina, mobiliario e insumos esenciales para potenciar su actividad cotidiana.
Bajo los lineamientos de política criminal y reparación comunitaria que promueve el Ministerio Fiscal (MPF), se llevó a cabo una entrega de bienes esenciales a la Cocina Comunitaria “Juntas podemos”, ubicada en la localidad de Rumi Punco. La donación incluyó elementos de cocina y bazar, mobiliario, equipamiento específico y alimentos. Esta acción fue coordinada por el Equipo de Coordinación de Políticas Reparatorias (ECPR), tras un trabajo articulado que involucró a la Oficina de Conciliación y Salidas Alternativas de Monteros, la Unidad Fiscal de Delitos contra la Propiedad e Integridad Física de Monteros, la Unidad Fiscal de Homicidios, la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos, y la UFDT de Concepción. A través de estos métodos alternativos de resolución de conflictos, la Justicia Penal busca que las reparaciones se traduzcan en beneficios tangibles para organizaciones que asisten directamente a los sectores más vulnerables.

Un pilar de contención en el sur de la provincia
La cocina comunitaria, ubicada en la calle San Martín sin número, en Rumi Punco, departamento de La Cocha, cumple un rol fundamental en esa comuna del límite cercano a Catamarca. Al ser la única en su tipo en el territorio, se erige como un espacio indispensable de contención, brindando viandas y alimentos a 36 familias de la zona, lo que representa un impacto directo en un total de 148 personas. El propósito central de este aporte es fortalecer la organización interna de las trabajadoras, garantizando los recursos necesarios para sostener su valiosa actividad cotidiana de manera más eficiente y segura.
El valor del apoyo institucional
Durante el acto de entrega, quienes sostienen el espacio expresaron su profunda gratitud por la llegada del recursos, considerados indispensables para el funcionamiento diario de “las ollas“.
“Recibir todo este equipamiento y los alimentos es una bendición y un impulso enorme para seguir adelante. Cocinar para tantas familias implica un esfuerzo diario muy grande que hacemos con el corazón, y sentir que el Ministerio Fiscal nos acompaña y nos acerca estas herramientas nos llena de fuerzas para continuar”, destacó Victoria Carranza, una de las colaboradoras de la cocina comunitaria.





