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DON HUGO BRAHIN, UNA VOZ QUE HIZO HISTORIA EN FAMAILLÁ

Hay voces que terminan formando parte de la memoria de una ciudad. En Famaillá, una de ellas es la de Don Hugo Brahin, cuyo nombre quedó ligado durante décadas a la Fiesta de la Empanada.
Durante muchos años estuvo frente al micrófono acompañando las distintas ediciones de una celebración que fue creciendo y cambiando con el tiempo. Presentó artistas, acompañó las noches de música y fue parte de esos momentos que miles de famaillenses vivieron desde las tribunas y los tradicionales espacios de la fiesta.

Ser conductor de un escenario implica mucho más que anunciar quién viene. También significa conocer los tiempos, acompañar al público, sostener los momentos entre una presentación y otra y formar parte de una organización que trabaja durante horas para que el espectáculo pueda desarrollarse.
En una fiesta que tuvo distintas etapas, Don Hugo fue construyendo su propio lugar.
Por ese escenario pasaron músicos y artistas de diferentes generaciones y estilos. El folclore tuvo durante muchos años un protagonismo central, mientras que con el tiempo la cartelera fue incorporando propuestas cada vez más amplias.
Y mientras todo eso sucedía, una voz permanecía reconocible para el público.
La importancia que Don Hugo adquirió dentro de la celebración quedó especialmente marcada en una edición en la que, por cuestiones organizativas, no estuvo frente al escenario. Para muchos famaillenses, su ausencia se hizo notar.
Fue una muestra de cómo una persona puede dejar de ser simplemente parte de la organización para convertirse, con los años, en parte de la identidad de un acontecimiento.
La historia de la Fiesta de la Empanada está construida por muchas personas. Músicos, artesanos, instituciones, organizadores, trabajadores y quienes durante años estuvieron vinculados de una u otra manera a esta celebración.
Entre esos nombres también está el de Don Hugo Brahim.
Su trayectoria está asociada a una época en la que la voz de quien conducía el escenario tenía un papel fundamental para unir al artista con el público y acompañar cada noche de la celebración.
Por eso, desde YDIAY y El Famaillense quisimos hacer algo sencillo pero importante: reconocerlo en vida.
Reconocer los años, el trabajo y la presencia de una persona que acompañó a varias generaciones de famaillenses y que terminó formando parte de la historia de la Fiesta de la Empanada.
Porque hay personas que pasan por una fiesta.
Y hay otras que, con el paso del tiempo, se convierten en parte de ella.
Don Hugo Brahin es una de esas voces que Famaillá aprendió a reconocer.
Una voz que hizo historia.

