ARCHIVO FAMAILLA
La canchita de Barrio Sur: un espacio de encuentro inolvidable en Famaillá.

La mítica cancha de Barrio Sur fue durante décadas el punto de encuentro fundamental para los vecinos famaillenses, marcando la identidad de una zona que hoy alberga el edificio escolar.
La “canchita” de barrio se ubicaba entre las calles Azcuénaga, Yrigoyen y Lavalle, funcionando como el núcleo recreativo primordial para los residentes. Los jóvenes de la zona se reunían allí de lunes a viernes para jugar al fútbol hasta el atardecer, consolidando el predio como el corazón social del sector sur. A pesar de ser un terreno de superficie seca y dura, la comunidad le profesaba un cariño profundo debido a su rol integrador. Este espacio representó durante décadas un símbolo de pertenencia y encuentro para múltiples generaciones famaillenses.

Antes de establecerse como campo de juego, el suelo presentaba características propias del paisaje productivo de la época. Don Pedro Barrientos registró en sus escritos que, hasta la década del cuarenta, el área estaba cubierta por arrozales y cañaverales. En las manzanas que llegaban hasta las vías del ferrocarril predominaban las plantaciones de cítricos de Don Pedro García. Asimismo, la fisonomía previa incluía un pequeño bosque de tuscas y talas que precedió a la ocupación vecinal del terreno.
La historia de este punto emblemático cambió de forma definitiva a partir de la sanción de la Ley 7.541 en el año 2.005. La ejecución de la expropiación estatal se hizo efectiva el dos de octubre, cuando se inició el cercado perimetral del predio. Aquella acción marcó el cese de las actividades recreativas para dar paso a la construcción del edificio de la Escuela General Lavalle. Con el traslado de la institución educativa, Barrio Sur perdió su histórica cancha, aunque conserva el recuerdo de su época de mayor actividad social


