Connect with us

Ydiay

La cumbia tucumana y sus referentes: Julio Márquez, el músico de Famaillá detrás de grandes canciones

Del Maestro Avelino a Gladys, la Bomba Tucumana, la cumbia tucumana construyó una identidad propia. Julio Raúl Márquez, radicado en Famaillá, fue tecladista y arreglador de la banda de Gladys durante una etapa clave de su carrera.

La cumbia tucumana forma parte de la historia musical de la provincia. Durante generaciones, sus canciones sonaron en bailes populares, clubes y barrios, con artistas y grupos que fueron construyendo un estilo propio a partir de distintos ritmos latinoamericanos.

Entre los referentes de sus primeros años se encuentra el Maestro Avelino, reconocido por el sonido de su saxo. También hicieron su aporte Las Guajiras y Las Minifaldas, dos grupos femeninos que dejaron su marca en el género. Con el tiempo se sumaron nombres como Don Carlos, Vielmetti y Su Combo ( y Grupo Rayo.

La música siguió creciendo y alcanzó una gran proyección con Gladys, la Bomba Tucumana. Una de sus canciones más reconocidas es La pollera amarilla, que se convirtió en un clásico. Sin embargo, detrás de esos éxitos también hubo músicos que trabajaron en los arreglos, las interpretaciones y la formación de las bandas.

En ese recorrido aparece Julio Raúl Márquez, músico oriundo de Caspichango y radicado en Famaillá. Su trayectoria permite conocer otra parte de la historia de la cumbia tucumana: la de quienes aportaron su trabajo musical para acompañar a grandes artistas.

Márquez comenzó a estudiar música a los siete años. Aprendió acordeón y teclado con profesores de la zona y completó su formación musical en San Miguel de Tucumán. Sus primeros pasos profesionales fueron con la orquesta Los Trotes, con la que interpretó temas como Salvarse.

Más adelante integró Los Zurdos, junto a Víctor Díaz, y también trabajó con Fabián Rock. Esas experiencias fueron parte de un camino que lo llevó a participar en distintos escenarios y a relacionarse con músicos de la escena tropical.

Uno de los capítulos centrales de su carrera llegó con la convocatoria del productor Miguel Musciano para sumarse a la banda de Gladys. Márquez reunió a músicos con los que ya había compartido escenarios y colaboró en la formación del grupo que acompañó a la cantante durante una etapa importante de su crecimiento nacional.

Durante alrededor de siete años se desempeñó como tecladista y arreglador. Su tarea no se limitaba a tocar un instrumento: también participaba en la preparación musical y en los arreglos de la banda que acompañaba a Gladys en sus presentaciones.

En ese período, canciones como La pollera amarilla alcanzaron una amplia difusión. La trayectoria de Márquez también lo llevó a presentarse en escenarios como Metrópoli, Ranchillos y el escenario Julio López, además de participar en programas de televisión nacional, entre ellos el de Susana Giménez.

La historia de la cumbia tucumana no se explica solamente a través de sus voces más conocidas. También se construyó con el trabajo de músicos, arregladores y grupos que hicieron posible que esas canciones llegaran al público y permanecieran en la memoria de varias generaciones.

Recuperar el recorrido de Julio Raúl Márquez permite reconocer el aporte de un músico radicado en Famaillá y conocer una parte de esa historia que muchas veces queda detrás de los grandes éxitos. Su experiencia enlaza los bailes populares, las bandas tucumanas y una etapa de expansión nacional de la cumbia de la provincia.

¿Buscás más novedades de Ydiay? Consultá a FamaIA, nuestro asistente inteligente, y encontrá los partes de todas las zonas al instante.

elfamaillense.com.ar | PoWerByJCMI&FOS

FamaIA
FamaIA ✕
¡Hola! Soy FamaIA.

Tocá un botón o escribí una palabra clave: